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miércoles, 12 de octubre de 2016

✩ Una granja en Bélgica

Fue triste despedirme de Trees y Erik, su compañía fue muy reconfortante después del episodio de Lila, pero había que seguir... además ya era hora de llegar a Boskanter, la granja en la que estaría de voluntaria por ocho días, tenía mucha curiosidad de llegar, fue una de las pocas cosas que planeé con anticipación antes de empezar el viaje.

El camino a Brakel se veía sencillo, solo como 49km, pero resultó ser en subida (no esperaba montañas de verdad en Bélgica) y me tomó un tiempo acostumbrarme al nuevo sistema de vías así que me perdí un montón, pero finalmente llegué. Me habían guardado pizza, ese día había sido día de hornear.


Vía Boskanter

Ine, una de las dueñas del lugar, me mostró la granja y me explicó un poco cómo funciona, me recibió muy amablemente. En la granja viven Ine y Dirk (sus dueños), sus hijas Hazel y Siena y Kuba de Polonía, quien vive en un remolque. A mi llegada estaban de voluntarixs Yavet de Francia, Lisa y su hijo Kini, Oceane de Bélgica y Lisia de los Países Bajos. En la granja hay dos casas, una para la familia y otra para lxs voluntarixs, la cocina está en la casa de voluntarixs, también hay panadería, taller, baño seco y varias secciones de huerta.


Ine preparandose para el taller de wok
El primer día, pese a que la idea era tomarlo suave, terminó siendo un poco duro, estuve removiendo excremento del caballo para ponerlo en el compost, fue difícil porque estaba muy duro, por suerte éramos tres haciéndolo, lo malo era que yo era la única tratando de hacer conversación así que fue un poco aburrido. Finalmente me rendí cuando Javet me dijo que mi bicicleta era mala y que no servía para lo que yo estaba haciendo, no sé de dónde vino eso, pero no fue algo agradable de oir para una ciclista cuyo bien más preciado es su bicicleta, en mi caso, mi Unicornio. Cosas como estas se oyen todo el tiempo cuando uno trata de hacer las cosas diferentes, solo hay que ignorar y creer en uno mismo, estoy segura de que mi Unicornio me llevará a mi destino final sin necesidad de haber gastado un montón de plata en una 'buena' bicicleta :P

Iniciábamos el día a las 8am con una reunión para planear el día y asignar tareas. A las 9am empezábamos a trabajar hasta eso de las 12am. Almorzábamos como a la una o dos, usualmente pan con cosas para untar y una ensalada, usualmente también habían muchos platos para lavar, lo que normalmente hacíamos Javet y yo. Después descansábamos por un rato y retomábamos trabajos por otras horas. Normalmente me quedaba un poco de tiempo para descansar al final del día pero a esa hora usualmente terminaba muy cansada para hacer algo ya que empezábamos a las 8am. Luego alistábamos la cena y de nuevo a lavar muchos platos. Así era un día normal. Sábados y domingos no se trabajaba. Los trabajos eran remover compost, podar el pasto con una herramienta manual que no conocía, recoger el cilantro, limpiar y subir troncos de madera del bosque, lo cual fue muy muy pesado para mi pues lo hacíamos en equipo y yo difícilmente podía seguir el ritmo. Siempre había comida deliciosa y Kuba es un gran chef. También aprendí a hacer pickles :-)

De vez en cuando Siena y Hazel ponían una tiendita para vender comida super saludable a cambio de cualquier cosa, menos dinero :) Yo intercambié con müsli que hasta ese momento no sabía que pudiera ser tan valioso, obtuve el mejor plato, y por unas hojas de laurel obtuve un ramo de flores para mi bici :)!!


Las niñas y su tienda
El domingo aproveché para ir a Bruselas en tren por un día, Anthony, el amigo de una amiga, muy amablemente se ofreció a guiarme y a llevarme de regreso a la finca. Fue una gran decisión haber ido, Bruselas es bien bonito, y aunque no pude ver mucho porque Anthony tenía un compromiso en la tarde-noche, me pude hacer una idea. En especial me gustó la plaza principal, es hermosa. También tuve la oportunidad de probar algunas de las cosas típicas de Bélgica: papas fritas, waffles y cerveza. Anthony fue una gran compañía y fue genial hablar en español de nuevo con alguien, pues su español es perfecto.


Este niño es muy famoso en Bruselas.




Al otro día continuaba la rutina en Boskanter. La mayor parte del tiempo eramos Javet, Dirk y yo, pero siempre por alguna razón habían muchos platos por lavar. El lunes es el día de hacer el pan, ellxs hacen para la casa y para vender, su pan es delicioso!!! Fue muy divertido hacerlo, nos tomó todo el día. Al final hicimos pizzas :) !!








Lo más curioso que me sucedió en Boskanter fue conocer a Mieke, quien me contó que en el colegio de su hija iba a haber un 'Festival colombiano'. El festival de entrada no llamó tanto mi atención, sin embargo Mieka insistió e incluso llamó a una de las organizadoras para que me contara de que se trataba. Ina, la persona con la que hablé por teléfono me pareció encantadora y me contó que la idea era recaudar fondos para su proyecto social en Colombia, así como mostrar la cara amable del país, ya que afuera generalmente solo se escuchan cosas malas. Ina es de Bélgica pero vive ya desde hace un tiempo en Cali con su pareja, ante sus buenas vibras decidí que mi siguiente estación serìa Roeselare para asistir al festival, estaba un poco fuera de mi camino, pero después de todo la idea del viaje era un poco ir hacía donde me llevara el viento.

Después de ocho días en Boskanter llegó el momento de partir. Por suerte el exceso de platos por lavar y el trabajo pesado con los troncos de madera hizo menos triste mi partida, definitivamente lavar platos y hacer trabajos pesados no están en la lista de las cosas que me gusta hacer. Sin embargo, siempre es triste dejar un lugar una vez uno se empieza a acostumbrar a el, además Ina y Dirk fueron muy buenos anfitriones y fue lindo pasar unos días en la tranquilidad del campo, en un lugar que se esfuerza por vivir de manera consciente, sencilla y respetuosa con el medio ambiente.


Haciendo arepas en estufa de leña.


La familia Boskanter.
Mi próxima parada sería el festival.




sábado, 3 de agosto de 2013

✩ Voluntariando en el camino



Muchxs no tienen idea sobre la existencia de los voluntariados, otrxs han oido, están interesadxs, pero no tienen mucha información;cv a otrxs sencillamente no les interesa. Personalmente, desde hace varios años, me ha llamado la atención el tema, así que empecé a averiguar e informarme descubriendo que el mundo de los voluntariados es mucho más inmenso, diverso e interesante de lo que se puede pensar en un inicio. La idea de esta entrada es hacer una pequeña introducción a los voluntariados, dar algunas ideas o por lo menos generar curiosidad respecto al tema..  

Para hablar desde mi experiencia e irles contando las diversas opciones de voluntariado que he encontrado en el camino, nos ubicaremos en el 201X, año en el cual decidí salir del país en búsqueda de otras culturas, nuevos amigos, otros sabores, colores, en busqueda de otros mundos… la idea no era solo viajar, sino poder conocer verdaderamente la cultura, en lo posible poner un granito de arena y de paso experimentar qué es estar fuera de casa, conocerme fuera de mi zona de confort. Así que empecé una exhaustiva busqueda de voluntariados en Perú y Bolivia, los destinos principales de mi viaje…

En ese primer momento lo que encontré fue voluntariados en ONGs que se han establecido en esos países, en los cuales pagas desde aproximadamente 400 dolares para poder participar, con varios requisitos para ser aceptadx y en los cuales por lo menos tienes que permanecer 2 meses. Las labores, por lo general, son refuerzo escolar y acompañamiento de proyectos. A cambio recibes hospedaje (no en todos los casos) y/o alimentación y/o ayuda para establecerte en el lugar y un certificado de tu participación. Parece una muy buena opción si tienes 400 dolares en el bolsillo, más el dinero que necesitas para tus gastos diarios, hospedaje, pasajes, etc. 

Fue inevitable para mi pensar: "¿Pagar por trabajar?, ¿no es un poco ilógico?"; aunque no era exactamente "trabajar" lo que iba a hacer, además el dinero se usaría para una buena causa y sería una gran experiencia… En fin, en cualquier caso no es una opción para alguien de bajo presupuesto. 

Ya en el viaje se dieron algunas opciones de voluntariado y conocí más sobre el tema. Ser voluntarix, cada vez es más y más común. La primera opción fue en Cusco, ayudando a entregar donaciones de ropa a una comunidad. Esa experiencia valió mi viaje por si sola, fue un día muy especial, lleno de amor, aprendizaje e inspiración. Si eso es lo que pasa cuando eres voluntarix, seguiría buscando opciones.




La segunda opción se dio en Cochabamba, encontré un lugar que ofrecía hospedaje a cambio de ayudar en algunas actividades y una colaboración en dinero. Las personas del lugar tenían intención de generar un cambio social, se hablaba todo el tiempo de "revolución" y pude conocer algunas problemáticas de Bolivia, lo cual fue bastante interesante. Sin embargo, las actividades eran muy limitadas, e incluso se le cobraría un aporte a lxs niñxs que participarían, lo cual me generó bastante desconfianza en el proceso, por esto y otras cosas que no vienen al caso en este momento, solo me quedé por 7 días. Creo entonces que es necesario investigar muy bien y no dejar de lado la visión critica, creo que no falta el que trata de sacar provecho o tiene otras intenciones con este tipo de proyectos. 

Las dos opciones las encontré por Couchsurfing, no es una página de voluntariados, pero encuentras todo tipo de personas y actividades en este sitio, incluso grupos para encontrar voluntariados, el punto es, que en cualquier momento se puede dar la opción de hacer una acción voluntaria, es cuestión de tener disposición e investigar. Sin embargo, hay sitios en internet especializados en el tema, puedes encontrar voluntariados gratis, clasificados en areas de tu interes, por ubicación geografica e incluso por tipos de población, por ejemplo idealist.com. 

Siguiendo con la historia, por razones de tiempo y dinero -aveces es más costoso quedarse en un sitio que estarse moviendo de un lugar a otro- el viaje por Bolivia y Perú terminó sin más voluntariados, pero con una firme intención de seguir buscando opciones y que mejor que hacerlo en mi país. Entonces destiné unos días para ir a ser voluntaria. Mi lugar objetivo era Viracocha, una finca orgánica y permacultural que alimenta a niños y niñas de escasos recursos; en el viaje anterior, alguien me había hablado muy bien del proyecto y no podía esperar para conocerlo. Aprovecharía de paso para viajar un poco, otra maravillosa ventaja que puede venir de mano de los voluntariados. 

Desde ese momento, esta se convirtión en mi pagina de cabecera para encontrar voluntariados: http://caminosostenible.org/. La mayoría de opciones que se encuentran en esta página no necesariamente estan muy relacionadas con un trabajo con la comunidad -aunque esto es relativo-, son más voluntariados en fincas orgánicas y ecoaldeas, pero en ese momento me interesaba resto eso, quería aprender sobre sustentabilidad, permacultura, alternativas al sistema, etc., después de todo, si aprendía sobre esto, probablemente luego sería más útil en otro tipo de proyectos. Este tipo de voluntariados son más como un intercambio, se intercambia trabajo por conocimientos, por comida, por vivienda; es una visión diferente del mundo, disfrazada de voluntariado, donde no se trabaja solo por dinero, sino para aprender, acercarse a otras personas, a otros estilos de vida y tal vez para apoyar a personas que le estan apostando a alternativas anticapitalistas. 

Finalmente en ese viaje no pude conocer Viracocha, pero por Camino Sostenible encontré otra opción: Aldea Feliz, una ecoaldea en San Francisco Cundinamarca, como a hora y media de Bogotá. Allí pagaba al día $7.000, me hospedaba en carpa y tenía las 3 comidas. El trabajo era de 8am a 1 y de 3 a 5pm. La Aldea fue una gran escuela: la convivencia, la organización, conocer sobre ecoaldeas como alternativas sostenibles, alimentación vegetariana, baños secos, bioconstrucción, vivir en una carpa por 12 días, voluntariados en si mismos, etc. Conocí muchas personas y mi visión se hizo más amplia. 



Algunos meses después se dio el voluntariado en Viracocha, fue tan provechoso  como lo esperaba, aprendí bastante de permacultura, encontré gente con historias super interesantes y disfruté de un lugar lleno de magia y cosas por conocer como San Agustín. Allí el voluntariado fue completamente gratis, incluía almuerzo y hospedaje, se trabajaba de 7 a 12 del día. Las actividades eran sembrar, hacer control de plagas, revolver el compost, cocinar y otras que se presentaran eventualmente. Aqui más información sobre esta bonita experiencia: http://labusquedadelcamino.blogspot.com/2013/06/san-agustin-y-viracocha.html.




Después de esas experiencias, mi gusto por el campo se despertó, es un estilo de vida muy saludable, muy tranquilo, desde mi punto de vista, más coherente con las necesidades del hombre. Pero bueno, mi vida se desarrolla en la ciudad, así que tenía que buscar opciones allí. 

Buscando, buscando, encontré una ONG que estaba buscando voluntarixs -me enteré de nuevo por Couchsurfing, muchos todavía se preguntan por qué me gusta tanto CS… -. En un principio me entusiasmó la seriedad que le parecían dar a los voluntariados, evaluaban tu experiencia, tus cualidades, lo que podías aportar e incluso te hacían un test de personalidad. Pensé que me estaba enfrentando a una gran opción para poner aprueba mis habilidades como voluntaria. Después de las pruebas te dan a escoger entre algunos proyectos, de acuerdo a tu zona y a tu área de trabajo. 

Escogí una fundación que trabaja con jóvenes que han cometido delitos y que deben cumplir una sanción consistente en asistir a este sitio semanalmente con la intención de darles asistencia psicológica, estar pendientes de su evolución después del delito y ayudarlos a buscar un trabajo con la comunidad para reparar el daño que causaron. Mi trabajo allí sería ayudar en talleres, solo acompañamiento o desarrollandolos por completo. Me entusiasmaba bastante la idea de desarrollar talleres sobre temas ambientales o sobre educación para la paz y efectivamente se dio la oportunidad en varias ocasiones. Era dificil trabajar con lxs chicxs, pero al mismo tiempo era un reto interesante. 

Estuve allí como por 2 meses, hubo cosas muy gratificantes, como ver a lxs chicxs divertirse en los talleres, incluso decir que fueron cheveres y que aprendieron bastante mientras jugaban. Pero también me desanimaba mucho ver como un espacio en el cual se podian hacer tantas cosas con estxs chicxs, simplemente se desperdiciaba. Es diferente ser voluntarix a trabajador, yo estaba allí porque realmente me interesaba el tema de los jovenes y el sistema penal diseñado para ellxs, después me llamó aún más la atención el tema al ver que todo era cuestión de falta de oportunidades, que ellxs realmente querían cambiar y empezar de nuevo; pero para algunas de las personas que trabajaban allí era más cuestión de salir del paso y cumplir con el papelerio que tenían que llenar, que era ciertamente extenuante; nunca había continuidad en los talleres, por lo que perdian casi todo su sentido y todo cambiaba de un momento a otro. Hubo situaciones con las que no me sentí cómoda para nada, como cuando lxs chicxs tenían que barrer la tierra en el parque, no tenía ningún sentido. Aveces todo era más por aparentar que se hacía algo, por lo que lxs chicxs con más razón entraban en esa dinámica de ir, aguntarse las dos horas e irse a seguir en lo mismo. Todo se entorpecía por lo burocratico del proceso y perdí la fe, por lo que no ví sentido en quedarme ahí. Apendí mucho, y se que no se trata solo de abandonar, pero si en buscar más opciones, así que eso hice. Aún tengo muy presente que esxs chicxs merecen y necesitan oportunidades, así mismo necesitan un proyecto que en verdad pueda brindarselo. 

La anterior experiencia me dejo la sensación de que tal vez ese tipo de voluntariados no pueden llegar a ser tan productivos como deberían o podrían ser, además de estar dentro de un marco asistencialista. Así que decidí buscar, o más bien dejarme encontrar, por otro tipo de proyectos que a la final también son voluntarios: con algunxs conocidxs iniciamos Ecorevolución Bogotá, empezamos a hacer talleres de conscientización sobre temas ambientales. A la final quienes más hemos aprendido somos nosotrxs mismxs, cada cosa lleva a más cuestionamientos y entre todxs nos complementabamos. Ha sido un espacio super provechoso para todxs y es genial encontrar gente con las mismas preocupaciones e intereses. 




Al mismo tiempo me empecé a involucrar con Tunjuelo Popular, un colectivo de educación popular, un tema nuevo que me ha cautivado. La actividad de Tunjuelo consiste en hacer Pre Universitarios y Pre Icfes para jóvenes que no pueden asistir a una educación de la mejor calidad para brindales más oportunidades de acceder a la educación superior o mostrarles otras opciones de vida. 

En estos dos últimos proyectos he encontrado mucha entrega, hay proyectos de vida y sueños involucrados, más que un simple hacer por deber, lo que para mi les da mucho más valor...

Ese ha sido mi recorrido por el camino de los voluntariados y creo que esta entrada seguramente tendrá una segunda parte. Para mi los voluntariados han sido super importantes para ver que quiero, que no quiero, para encontrar mis verdaderos temas de interés, alternativas para mi proyecto de vida e incluso para encontrar gente con la que puedo generar redes y complementarme todo el tiempo. Veo ser voluntaria no solo como un medio, sino como un fin, es inspirador en un mundo donde todo se mueve con dinero. 

Encontraras algunas otras herramientas aqui:  http://labusquedadelcamino.blogspot.com/p/recursos.html



domingo, 30 de junio de 2013

✩ San Agustín y Viracocha

¿A dónde ir en semana santa??:: Sin duda a San Agustín y Viracocha!!! Como todo el que lo visita, desde la primera vez que fui quedé fascinada y con muchas ganas de regresar, pues en verdad es un lugar que lo tiene todo!; mis ganas latentes fueron reforzadas al oir por allá en el sur de Viracocha: "algo así como una finca orgánica en San Agustín"… sin saber bien de que se trataba quedó grabado en mi mente recordandome constantemente que en algún momento habría que ir. 

Bueno, primero había que averiguar bien de que se trataba, e indagando en la red me encontré con este articulo:: http://caminosostenible.org/resenas/fundacion-viracocha/, lo que dice ahí sonaba exactamente como lo que buscaba: una finca sustentable que alimenta a más de 80 niños:: si, definitivamente Viracocha estaba en la agenda. 

Después de un intento fallido por ir en diciembre, al parecer por aquello del destino que en ese momento prefirió enviarme a la Aldea Feliz a conocer a Emily para que fueramos juntas meses más tarde, llegamos allí en abril aprovechando las vacaciones de semana santa. Ummm también no se pudo visitar Viracocha en diciembre debido a que me comuniqué con ellos muy tarde, pues por ser un lugar tan recurrido es necesario comunicarse con bastante anticipación a la visita a fin de encontrar un cupo como voluntarix. 

Una vez allí fue genial por fin experimentar Viracocha por mi misma. Primero quedé fascinada al ver tanta comida creciendo; segundo:: principios de permacultura aplicados a toda esa comida creciendo y con excelentes resultados!!!!!… seguía el proceso de desmitificación. 


En la finca estaban como voluntarios Carlos de Cali, Kevin y Amelie de Francia, Maria y su novio, los dos de Dinamarca y Melody de Argentina. Luego llegó Angela de Medellín. Los primeros días nos quedamos en carpa pero debido a la lluvia nos pasamos a la casa que cuenta con dos cuartos para voluntarixs. 

Como llegamos el domingo en la mañana nos tomamos ese día para conocer un poco. Fuimos al Tablón y a la Chaquira como a hora y media caminando desde la finca. La misteriosa Chaquira esta grabada en una formación rocosa mirando hacia el cañon del Magdalena, el paisaje es increíble, silencioso y los miradores invitan a quedarse contemplando el lugar para siempre. Estuvimos ahí por un laaaargo rato. 

La Chaquira y Emily
El Tablón
Al otro día nos iniciamos como voluntarias, estuvimos sembrando rábano (¡como hubiera querido verlos crecer!), otras de las tareas que hicimos fue poner compots al maíz, voltear el compots (tal vez lo único complicado debido a la gran cantidad), lijar y pintar unos muebles, desgranar, realizar el control de plagas y cocinar. A las 7am ya debíamos estar listxs para trabajar, a esa hora llegaba Carlos, el encargado de la finca, quien nos repartía las tareas del día. El trabajo era super agradable, realmente no había tensión para nada, se trabajaba al ritmo de cada quien y Carlos era super amable y siempre estaba presto a resolver cualquier duda. 




A las 12 terminábamos nuestras labores como voluntarias, almorzábamos y quedábamos libres para conocer toooodo lo que San Agustín tiene para ver; casi todas las tardes teníamos un plan, una caminata agradable a un sitio hermoso y tranquilo como un rio, una piscina, o los monolitos. Otras veces solo nos quedábamos en la finca, disfrutando la tranquilidad y la fascinante vista que tiene al Magdalena, o aprovechando el silencio para leer o meditar. 


El ambiente con los otros voluntarios era genial, Carlos siempre estaba cantando y tocando guitarra, se preparaban cosas deliciosas para el almuerzo, Kevin hizo un delicioso almuerzo francés, incluso Emily y yo preparamos un changua para mostrarles a lxs otrxs algo típico de Bogotá. Steffen, uno de los fundadores de la fundación también es super amable y con una visión hermosa del mundo que se ve reflejada en Viracocha y en todos los proyectos que tienen (como una escuela para campesinos) que basicamente buscan la autosostenibilidad fuera del sistema egoísta capitalista, fuera del consumismo. Viracocha es un ejemplo claro de que ese sueño si se puede hacer realidad!!! 


Casa de voluntarios
Como decía antes, San Agustín lo tiene todo, también cine!! Esa semana también se estaba realizando el Festival de cine de San Agustín y todos los días asistiamos gratuitamente a ver las películas y documentales que presentaban. Cada presentación estaba precedida por la lectura de los poemas de las mujeres del Huila, quienes encontraron en la poesia una manera de mostrar lo que fue y lo que es su territorio, así como para expresar una crítica a los cambios abruptos que se vienen dando últimamente perjudicando a los campesinos, también sobre el manejo del agua y la perdida de las tradiciones de la región. 



Antes de regresar fuimos en jeep a conocer los alrededores de San Agustín. Conocimos otros sitios arqueológicos, otros pueblitos, visitamos la parte más estrecha del río Magadalena, disfrutamos de los paísajes, de la diversidad de la región y de la amabilidad de la gente. 


Obviamente no quería regresar a la ciudad después de unos días como esos, de tanto aprendizaje, reflexión y en un lugar tan mágico. Pero bueno, traté de traer conmigo a la ciudad mucho de todo eso y regresé feliz de haber dado un paso estratégico en la "búsqueda del camino" :D 






lunes, 21 de enero de 2013

✩ Ideas 2012 - 2013


Bogotá 

Btá desde Guadalupe
El 2012 fue clave para proyectarme hacia el futuro, aunque aún tengo mil dudas esta un poco más claro que quiero y que no quiero. Mis intereses variaron significativamente; conocí tantas cosas/ideas/personas que cambiaron mi forma de pensar que es claro que no soy la misma de hace un tiempo O.o El proceso no ha terminado, la "búsqueda" sigue. 

Rock al parque
Después de estar fuera de Colombia por algunos meses ((alejada completamente de la vida académica, de los horarios, del derecho)), regresé y al poco tiempo empecé la judicatura, por suerte encontré una con un ambiente agradable, lo que facilitó mi adaptación de nuevo a la ciudad y a las responsabilidades. Sinembargo, a los pocos meses mi adaptación falló  y empecé a sentir la necesidad de salir de la ciudad lo antes posible. Se hizo insoportable tomar el bus, estar en la oficina así fuera por pocas horas, los procesos se hicieron intolerables… "no me hallaba", solo pensaba en irme… no era sano estar más tiempo en Bogotá. No era la ciudad, después de todo me encanta Bogotá, hay muchas cosas por hacer y gente chevere, pero algo no estaba bien en mi, no era el estar acá, era el querer estar allá…

Ciclopaseo cachaco

Ratos con amigos

No se puede negar que también hubo cosas cheveres/interesantes, conocí personas que me alegraron el rato y también aportaron ideas a esta cabeza, los ratos con amigos, el ciclo paseo cachaco, rock al parque, couch surfing, paseos…

Algo muy importante fue el Taller de Educación para la paz a través del arte, allí aprendí, conocí gente bonita, me solté, creo que no solo me dio herramientas para actuar en la PROVENCIÓN DE CONFLICTOS ajenos, sino que fue muy útil para resolver mis propios conflictos, o al menos identificarlos/abordarlos y  tener más seguridad y confianza. El taller me mostró la relevancia de cosas tan simples pero en las cuales la mayoría fallamos, como el saber escuchar a los demás, el mostrarle que es importante, el poder del roce, del abrazo, de la mirada, de la conexión… Descubrí nuevas formas de comunicación y compenetración entre grupos y es increíble como funcionan. 

Cada día del taller fue genial, me sentía más libre, más abierta, con más energía, salía con nuevos elementos/incógnitas en mi mente, como el "teatro del oprimido" "teatro de imagen", la meditación…. salía con muchas ganas de explorar nuevas cosas. 

Un aspecto clave del taller fue el énfasis en el JUEGO ((fue perfecto para mi q me encanta jugar)); todo el tiempo estábamos jugando y era fundamental para acercarnos a los otros, para relajarnos, para despertarnos, para compenetrar, para aprender, hasta ese momento no conocía el gran poder del juego... Solo queda decir que quedé feliz y con muchas ganas de más. 


También estuve en un Taller de Huertas Urbanas y más allá de que haya aprendido o no a cómo hacer una huerta urbana fue un espacio/tema para la reflexión. El pensar en ¿por qué una huerta? ¿por qué una huerta "urbana"? ¿cuál es su importancia? ¿es posible? ¿cuál es la utilidad?… sin duda fue un motor para indagar/recordar/integrar otras cosas, recordé la permacultura y lo mucho que me había interesado meses antes cuando oí de ella en el sur, sin duda hay una conexión allí, quería aprender sobre ello y más que todo verlo en practica.

… como decía antes, quería salir de la ciudad ((pese a que me gusta y hubo cosas cheveres)), y sobre todo quería/quiero aprender cosas nuevas…. Una muy buena opción para ello era ir a Viracocha en San Agustín ((es una finca orgánica)) como voluntaria, me contacté con ellos y me dijeron que podía ir. Eso sería después de un pequeño viaje por Medellín y el eje cafetero. 


Medellín 

MIs espectativas por Medellin eran demasiado altas, todo el mundo dice que es la mejor ciudad de COlombia, que es fantastica… estuve como 5 días recorriendo la ciudad con un couch surfer. Visité el Museo Cementerio, el jardín botánico, el pueblito paisa, monté en los teleféricos, fui al parque de las aguas, a la plaza de Botero, mercado de antigüedades, bla bla bla… al final solo me pareció como una ciudad más :/ justo lo que no buscaba ((no me odies Luis José :(  pero es así)). Tal vez fue solo culpa de mis expecativas desbordadas….

MI guía

Estando en Medellín me contactó un couch surfer que iba a estar en Medellín y después iba a hacer una visita de campo a un pueblo llamado Marmato, decidí ir con el sin saber de que se trataba y fue muy buena idea. También me contactaron de Viracocha para decirme que no habían más cupos para voluntarios :( 


Marmato 

La llegada a Marmato fue un video! Para llegar hay dos opciones: tomar o un bus que vaya para Pereira y bajarse en un cruce y tomar otro bus; o tomar el único bus directo que sale a las 4p.m. desde Medellin. Marmato queda en la parte alta de una montaña y en la parte baja de la montaña hay otro pueblo llamado El Llano. El problema fue que yo como siempre con mis celulares descargados no me pude comunicar con Jean Pierre y seguí en el bus directo a la cima, llegué arriba como a las 7:30 acompañada de una lluvia casi tormenta. Inmediatamente el lugar fue interesante, en vez de sentirme en un pueblo sentí que había llegado a una casa con un patio muuuy grande: a la entrada hay una plaza que estaba cubierta con un plástico y al rededor discotecas con la música a todo volumen que se escuchaba por todo el pueblo, no me imaginó como será vivir así :S Busqué un celular y hablé con Jean Pierre quien me dijo que se estaban quedando en El Llano ya que en Marmato no habían hoteles, me aterré un poco :O, sabía que no seria tan facil bajar y más con lluvia… Averigüé cómo podía bajar de nuevo y la única opción era en moto, traté de evitarlo inoficiosamente ((le tengo mucho miedo a las motos :())preguntando si alguien conocía un taxi o alguien que tuviera un carro, pero no; así que resulté bajando la montaña en moto, a esa hora, con lluvia y con mi gran maleta, por suerte el conductor fue comprensivo de mi miedo y bajo muy cautelosamente. Finalmente me encontré con Jean Pierre y su amigo Alphie. 

Subiendo a Marmato
Al otro día subimos la montaña de nuevo. Ya estaba más enterada de cual era la situación de Marmato y la mineria:: al pueblo lo quieren trasladar a otros sitio para que una multinacional canadiense puede explotar la montaña tranquilamente, los matices representados en todas las artimañas que ha puesto en practica la multinacional para concretar el traslado, las falsas promesas y la lucha de un pueblo que se resiste valerosamente a ser sacados de su tierra y despojados de su riqueza.



Jean Pierre tenía programadas entrevistas con algunos líderes del pueblo y fueron muy interesantes, eran excelentes personas que se habían puesto a la cabeza de la resistencia y llevaban un buen tiempo soportando la presión y las artimañas de la multinacional. Conocían perfectamente toda la situación, las causas, las leyes, las consecuencias, las fechas, lo que se ha logrado y lo que se ha perdido. Ellos estan entregando parte de su vida en la causa, sin importar las amenazas y lo que pueda pasar mas adelante. Otra de esas historias tan inspiradoras.

Hay una vista impresionante desde allá arriba y la minería definitivamente es parte del paisaje. Los entrevistados nos llevaron a conocer el pueblo, el cual esta como dividido en varias partes y ha estado cambiando constantemente mas o menos desde el 2006, poco a poco la gente empezó a dejar el lugar... la plaza principal quedó abandonada… La nostalgía desborda el sitio y sus pocos habitantes, sinembargo gracias a las historias de nuestros guías pudimos sentir el eco de lo que un día fue.


Nada pudo haber sido más interesante que haber ido a Marmato. Una visita no planeada, una aventura, un paisaje fascinante, una problemática social, personas emprendedoras: fueron CLAVES en esta busqueda del camino, donde no tengo ni idea cual es la meta, ni que es lo más importante, tampoco importa, pero sí se que hay que hacerlo constructivo, beneficioso, educativo y en lo posible ir aun más allá. Cuantos lugares interesantes como Marmato habrán por conocer en Colombia y en el mundo!!




Manizales y Salento 

Después de Marmato fui a Manizales… no se por qué pero me gustó bastante esta ciudad!, pese a ser algo caótica en el centro. Tal vez por ser una ciudad intermedia me pareció una buena opción, con las ventajas de una gran ciudad y las de un lugar más pequeño. Además con muchas cosas para hacer a sus alrededores. Fue una corta estadía pero un rato muy agradable recorriendo la ciudad, el parque los Yarumos, Chipre y conversando con unxs chicxs cheveres que estaban en el hostal de varias partes de Colombia. 

Por ser la ciudad como una gran loma tiene bonitos miradores, la del parque los Yarumos es espectacular. 





Mi muy pequeño viaje terminaba en Salento. Tan pronto llegué me enamoré del lugar, es un pueblito encantador sacado de un cuento cafetero lleno de colores. Me hospedé en un lugar muy familiar llamado La Florida, el hostal pertenece a una familia con muchos niños, como 3 niñas y 3 niños viven allí, me sorprendió mucho lo despiertos y conversadores que son todos, posiblemente por estar viendo tanta gente continuamente, incluso se integran con los huéspedes con juegos y les piden que les enseñen inglés, me pareció muy bonito eso, una muestra más de la importancia del intercambio con otras culturas.



Muy cerca a Salento esta el Valle de Cocora, el lugar hermoso donde se ven las palmas de cera. Para llegar hay jeeps dispuestos en el parque a las 9 y 10 de la mañana. La caminata por el Valle es de más o menos 5 horas, por entre senderos, quebradas y puentes, subir y bajar. En el camino se puede visitar la finca de los colibris. Un bonito día verde, de esos que no se pueden describir con palabras.


FInca de los colibris

Después de haber tenido todo el impulso para ser voluntaria y aprender sobre permacultura en Viracocha, no me iba a quedar con las ganas,  entonces revisé otras opciones que tenía, me comuniqué y así terminé en la Aldea Feliz.


La Aldea Feliz 

Allí estuve 11 días como voluntaria. Los primeros días fueron un gran choque!, convivir todo el día con gente que no conocía, los horarios, mi primera vez trabajando en el campo, las ordenes, el frío que sentía en la carpa todas las noches. Pero el "choque" fue cediendo a medida que interactuaba con los voluntarios -que por cierto eran muy cheveres-, y que me acostumbraba a la vida en comunidad. Asi mismo la tranquilidad y lo agradable del lugar ayudaban mucho, el silencio, el aire fresco, el rio, el lago, pero sobretodo el estar frente algo completamente nuevo para mi era super interesante, era todo un aprendizaje! La gente rotaba constantemente, unos se iban, otros llegaban, había curiosidad por "el/la nuevx voluntarix… se hacían muchas cosas, cantos, bailes, fogatas, manualidades, historias, juegos, pijamadas…. A la hora de partir el sentimiento es completamente agridulce. 

En un principio simplemente pensé que había sido chevere haber conocido una ecoaldea, haber estado viviendo en carpa por más de 2 noches, haber tenido una experiencia trascendental de meditación, haber compartido tan intensamente desde el desayuno hasta la comida con personas que no conocía, aprender de ellos, cocinar, trabajar, la vida del campo, alejarme del internet, las danzas de paz…  pensé que sin duda habían sido buenas experiencias pero ya. Sin embargo, poco a poco me fui dando cuenta que había más que eso, sentí un llamado dentro de mi, un llamado a interiorizar y contrastar aún más todos esos aprendizajes, a cuestionarme profundamente sobre lo que era la aldea y qué aportaba a mi vida e incluso contemplarlo como una posiblidad. De todo eso solo podrían salir cosas buenas. 

Ampliando la maloka 
Voluntarios
Pijamada musical
(nace una canción)

Las casas de los aldeanos: 


Trabajando 
Casita de los niños (Por: El Pez)
Diciembre terminó con más cosas bonitas como la experiencia profunda y respetuosa del yage, la visita de mi primo que vive en Canadá, momentos en familia en navidad y año nuevo y por supuesto con el Llamado latente que había recibido mientras estaba en la Aldea Feliz participando en la minga para el Llamado de la Montaña, otro de los tantos llamados que recibí en el 2012, que a la final imagino que es el mismo. 

Inauguración
El Llamado de la Montaña al cual asistí en enero del 2013 en la Aldea Feliz es la reunión de Ecoaldeas de Colombia que se realiza cada año. Se divide en varios consejos (ecología, economía solidaria, movimientos sociales, sanación, educación) en los cuales se realizan talleres, conferencias, actividades, visitas a otros lugares como fincas organicas y al final se comparte la visión de cada consejo, que es como lo que se concluyó de todo lo tratado durante los 5 días. En esos días se comparte el alimento, el territorio, se baila, se canta, se trabaja, se crean redes y se cambian vidas. De nuevo fue un gran desafió, pues esta vez era compartir con más de 100 personas simultaneamente, pero fue genial, conocí gente super interesante, vi otro nivel de las danzas de paz y uff conocí varios aspectos de la MTH (medicina tradicional hippie). Allí hubo una mezcla increible de saberes, habían indigenas, chamenes, hare krishnas, niños, jóvenes, adultos, lideres de movimientos sindicales, extranjeros, artistas, en fin… hasta puede parecer un poco loco, pero no, realmente hay una armonía lograda gracias a que hay un objetivo común claro, un compromiso de lucha por la "Pachamama" desde las diferentes visiones y en cuanto esto esta claro se da espontáneamente la tolerancia, el respeto, la solidaridad, la alegría, la unión... la certeza de que si es posible una "nueva humanidad". 


Canto al agua

Recogiendo la cosecha
Tinunsaca (finca permacultural)
Nuestro almuerzo preparado
con lo cultivado

Noches magicas



Hasta el momento, lo que pasó en el Llamado de la montaña ya ha dejado frutos maravillosos y parece que vienen más. Una vez abandoné el lugar me quedó claro que "nace la nueva humanidad", que quiero aprender más sobre permacultura (entre otras cosas) y quiero (quiero! quiero!) seguir compartiendo con personas como ellos, comprometidos con acciones concretas en pro de un cambio de conciencia. Me siento afortunada de haber participado en el Llamado de la montaña y comprometida con la difusión de sus enseñanzas. 

Este es el vídeo del Llamado de la Montaña del 2012 (esperamos la versión del 2013)::

y un articulo sobre el Llamado, pese a que pueda ser criticable, es un punto de vista sobre el llamado::