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lunes, 2 de junio de 2014

✩ Escuelita zapatista de la libertad

Como les contaba en el anterior post (Un país donde caben muchos mundos), nuestra visita a México fue toda una escuela de vida, pero tal vez lo que no mencioné fue por qué terminamos nosotrxs seis viajando en México. Pues todo empezó realmente porque un compa que anda muy pendiente de las noticias zapatistas nos contó que iban a hacer una escuelita para que gente de todo el mundo fuera a conocer qué es eso del zapatismo y pues nosotrxs muy interesadxs en conocer alternativas a este mundo capitalista -haciendo un esfuerzo por reducir todos nuestros problemas en una palabra-, decidimos inscribirnos. Nos presentamos como la Preuniversidad Tunjuelo Popular (Tunjuelo.com) y nos aceptaron, así que nos encaminamos hacía el norte con toda la ilusión del mundo, pues tanto habíamos oído y soñado con los zapatistas que parecía mentira que fuéramos a poder conocerlos y aprender en vivo y en directo cómo es que están construyendo un nuevo mundo y esparciendo montones de esperanza por todos lados. 

De nuevo les comparto el articulo que escribió un compa sobre nuestra experiencia: 

Nuestra primer acercamiento a lxs zapatistas fue en el caracol de Oventic (lxs zapatistas tienen organizados sus territorios en cinco caracoles) para la celebración del aniversario de los zapatistas que se celebra cada 1º de enero. LLegamos a la puerta del lugar de la celebración sin haber sido invitadxs, sin saber si íbamos a poder entrar o si después de como cuatro horas de viaje nos íbamos a tener que devolver por donde fuimos. Estuvimos un buen tiempo esperando en la puerta a que nos atendieran, nos hicieron unas preguntas, llenaron un formulario y luego se fueron con la información, nos dejaron esperando otro buen rato y finalmente regresaron con la noticia de que sí podíamos entrar!

Una vez adentro no teníamos ni idea de cómo funcionaban las cosas, algo nos decía que no iban a haber hoteles o algo similar, así que veíamos un futuro bien incierto y un poco negro, pues hacía demasiado frío, apena veíamos por donde caminábamos pues había muchísima neblina. Afortunadamente lxs zapatistas estaban preparadxs para la llegada de no invitadxs y habían destinado una especie de salón-kioko inmenso para hospedarnos, allí dormimos de seguro más de 150 personas, todos pegaditos, casi no se podía pasar en medio de los "colchones" o en algunos casos "bolsas" que hacía como colchones en el caso de quienes estaban menos preparadxs.  


Un poco de hacinamiento no hace daño
Todo el ambiente era de fiesta, todo estaba dispuesto para la gran celebración, desde temprano estuvieron tocando bandas (incluso un rapero colombiano tuvo su oportunidad), pero predominaba la música norteña. Yo casi no podía creer donde estaba, parecía mentira estar en la tierra de lxs encapuchadxs, ver sus trajes, oír sus diferentes idiomas, ver todas las pinturas zapatistas por todos lados, ver en vivo y en directo la construcción de su autonomía, era sorpresa tras sorpresa. 

El 31 de diciembre empezó la celebración, primero entró el ejercito zapatista, se cantó el himno de México y el himno de lxs zapatistas, luego una comandanta dio unas emotivas palabras describiendo lo que ha sido la lucha zapatista desde 1994. Después vinieron las consignas y la fiesta, la primera de muchas que estaban por venir, pues pudimos notar que el movimiento zapatista se caracteriza por la alegría en la resistencia.


El 1º de enero salimos temprano hacía San Cristobal a hacer la segunda inscripción en el CDCI. Los buses hacía nuestros respectivos destinos (caracoles) saldrían ese día en la tarde y al día siguiente. A cuatro de nosotrxs nos correspondió en La Garrucha, otro en Morelia y otro en La Realidad (como a 8 horas de viaje desde San Cristobal). 



Todxs terminamos saliendo al día siguiente, nos dijeron que estuvieramos allí a las 7am pero en realidad salimos como a las 2pm. Salimos en caravana de camiones, era increíble la cantidad de gente que había, más o menos 5.000 personas y más sorprendente aún que los zapatistas pudieran transportar exitosamente a toda esa gente (haciendo posible lo imposible).  



Yo, muy convenientemente me enfermé desde Oventic y después de cinco horas en el camión recibiendo todo el viento y el sereno, llegué más enferma, pero con toda la intención de vivir la experiencia de la mejor manera. Con las personas del camión nos hicimos muy buen parche, no faltó conversación en el recorrido, así que fueron cinco horas muy agradables. 




La llegada al caracol fue muy bonita, habían montones de zapatistas vestidxs con sus trajes típicos haciendo calle de honor, a medida que nos íbamos bajando de los camiones nos iban asignando guardián o guardiana. Mi guardiana era muy tímida, tenía quince años y me dijo que no quería ser guardiana porque no hablaba bien "la castilla"  :(, así que era un poco incomodo, yo no quería que lo hiciera por obligación. Por suerte, esa misma noche llegó mi nueva guardiana, una chica súper amable y tierna, lo mejor era que parecía que sí quería ser guardiana, se llamaba Cynthia (luego descubrí que ese no era su verdadero nombre, sino su nombre de lucha), se convertiría en mi sombra por los siguientes días, pues como si nos pasaba algo era culpa de lxs guardianes, ella nos se despegaba de mi ni para ir al baño, literal!!

Una vez asignadxs todxs los guardianes empezó la bievenida: himnos, palabras, consignas, frijoles y nuestra segunda fiesta en territorio zapatista. 


Cada comunidad tenía asignado un lugar para dormir en el caracol y al día siguiente saldríamos temprano para nuestras respectivas comunidades, en nuestro caso a Queretero, a más o menos una hora del caracol. Nuestro grupo estaba compuesto mayoritariamente por mexicanxs, habían dos ingleses, una argentina y yo. Todxs nos hicimos muy cercanos, no recuerdo por qué, pero nos terminamos llamando "Lxs de la 22".

La bienvenida de nuevo, fue super bonita, nos estaba esperando todxs los zapatistas de la comunidad con sus respectivas capuchas. Uno de los niños leyó unas palabras, cantaron el himno zapatista, el de Mexico, se hicieron las consignas y finalmente nos saludamos todxs. Fue un momento súper bonito, se notaba que estaban contentos y que estaban abriendo de corazón sus hogares a nuestra visita. 


Encuentro de muchos mundos.
Cada uno se fue con su guardiana para la casa que le correspondía. A mi me correspondió en la casa del compa Victor y de la señora Carmen en el ejido de Juan Diego II. Este ejido está ubicado en una tierra recuperada en 1994, antes pertenecía a un terrateniente, ahora pertenece a los mismos campesinos que la trabajan. Fue muy interesante oír toda la historia contada por el compa Victor, quien había formado parte del levantamiento de 1994, así que me podía contar con lujo de detalle y argumentos más que justos cómo cambiaron las cosas una vez ellxs recuperaron las tierras que les  pertenecían, pertenecen y pertenecerán. Me sentía muy privilegiada de estar ahí como testigo de la historia que están construyendo lenta pero firmemente. 


La casa de los compas Victor y Carmen
Me dieron una habitación con televisor incluído, era una familia muy especial, se notaba que se estaban esforzando para que yo estuviera cómoda. Ellxs se acuestan bastante temprano, así que ese día comimos frijoles en familia y nos fuimos a dormir como a las 6pm. Al otro día me levantaron a las 6am (me dio la impresión de que esperaban que me levantara aún más temprano...), el desayuno ya estaba listo, eran frijoles con tortilla, al igual que todos los días siguientes, a veces agregaban arroz o pasta. 





Los días transcurrieron muy tranquilamente. Me dedicaba a leer los libros que nos habían dado (cuatro libros como de 60 páginas que teníamos que leer durante los 5 días que estaríamos allí), a hablar con el compa Victor, a caminar por los alrededores y a visitar las demás familias, era como vivir en una ecoaldea. Yo era afortunada por tener televisor en la casa, y de que el compa Victor fuera un fanático de los documentales zapatistas, así que varias noches tuve la oportunidad de verlos  y lxs otrxs compas venían de visita para verlos también. 

Tuve la oportunidad de aprender a tortear con la compa Carmen, mi modelo de mujer tzeltal y quien me sorprendía bastante: se levantaba todos los días como a las 3 o 4am a hacer tortillas y se la pasaba en esas como hasta las 4pm, cuando terminaba de hacer las de la cena, ella misma molía el maíz en el molino, lo cual comprobé que no era nada fácil, pues el molino era súper duro. Era complicado para mí comprender que ella estaba en la cocina todo el día, todos los días de su vida. Aún no sé como asumir ese hecho, teniendo en cuenta que es una cultura diferente, otro mundo. 


Onces zapatistas
El tiempo como siempre es odioso y los días que pasé allí no fueron suficientes ni para involucrarme en el lugar como hubiera querido, ni mucho menos para leer los cuatro libros. Sin embargo, si me quedó super claro que los zapatistas son personas muy hospitalarias, humildes, pero eso si muy orgullosas por su movimiento y afortunadamente abiertas a compartirlo. 

El ultimo día nos invitaron a unas onces deliciosas en la casa de uno de los compas, nos ofrecieron envueltos y café (incluso tenían opción vegetariana ☺ !!!). Después nos dijeron que esa noche era la despedida, así que teníamos que preparar algo para el cierre. Hicimos unas manitas en papel con mensajes de agradecimiento y cada uno diría unas palabras. 

Mi hermana Cintia
La despedida por supuesto involucraba una fiesta, esta vez con marimba, lxs zapatistas no dejaban de sorprendernos, resultaron ser todos unos expertos!! También nos ofrecieron galletitas y café. Fue una hermosa integración, bailamos en grupo, en pareja, nos conocimos, lloramos con las palabras de despedida y así se consolidó ""La 22"". Lxs zapatistas aprovecharon para hacernos muchas preguntas y me emocionaba mucho lo interesadxs que estaban en saber de nuestros países, o sobre cómo es viajar en avión, además fue muy chevere localizar en el mapa de mi cámara todos los países de los que ellxs habían oído nombrar pero que no sabían donde quedaban. Me recordó lo fascinante que es saber que el zapatismo está firme en la intención de hacerlo un movimiento internacionalista que no solo busca la libertad de los pueblos zapatistas sino de todos los pueblos oprimidos. Así fue el adiós a Querétaro (Juan Diego I, II y San Miguel).   




Al día siguiente volvimos a la Garrucha, la siguiente parte de la escuelita era clase magistral. En el día hubo jornadas de preguntas y discursos por varixs compas de las Juntas de Buen Gobierno. 



Cómo poner atención a la clase con esta ternura al frente :S

Yo seguía muy enferma de la garganta, así que me llevaron a la clínica de la Comandanta Ramona donde me atendieron 3 médicos, demostrando que todo se hace en colectivo, estuve en consulta como por media hora, sin embargo no entendí nada, hicieron junta médica sobre mi caso en tzeltal, al final me dieron unas pastillas y por alguna razón al poco tiempo me sentí mejor.... 

Ya en la noche seguía la despedida y la fiesta para variar ☺. La ""22"" fue el parche más animado de la fiesta. Y así terminó el ensueño zapatista.



Salimos a las 4am de regreso a San Cristobal, regresamos con todo el espiritú de colectividad, hasta la enfermedad se hizo colectiva, hubo grandes retrasos pues por alguna razón todo el mundo regresó enfermo del estómago y los camiones tuvieron que parar varias veces (de milagro yo me salvé de esa). 

Regresé para siempre agradecida, inspirada y enamorada del movimiento zapatista. 






sábado, 19 de abril de 2014

✩ Un país donde caben muchos mundos

Regreso con la historia de un gran viaje y una hermosa escuela de vida en la que he tenido la oportunidad de participar en México. 

Hay mucho que contar y cada detalle es demasiado valioso, pero para no hacer esta historia tan larga no entraré tanto en detalles y más bien les comparto un articulo escrito por un compa del viaje y desde ya los invito a visitar México, y a asistir a una escuelita zapatista. 

Aquí pueden descargar el articulo:
La escuelita se nos creció/


El DF!

Nuestro recorrido por México inició en la capital. Una ciudad inmensa, cultural y con sitios para todos los gustos. Allí visitamos el Ángel, el Zocalo, la UNAM, Coyoacan, el Museo de Antropología… Pese a no ser el tipo de persona que ama los museos, después del D.F. mi opinión cambió un poco, de hecho uno de mis lugares predilectos fue el Museo de Frida Kahlo: una mujer polifacética, con una historia asombrosa y un legado imborrable: su arte, su pasión, su valentía, su singularidad dejaron huella en este fascinante lugar que nos cuenta de su vida y nos hace revivirla en cada objeto, en cada cuadro, los mismos que nos hablan de su amor por México, por el folclor, por sus costumbres y que reflejan su pensamiento transgresor. 


Ocupa en Ciudad de Mexico
Tuvimos la oportunidad de conocer el Chanti Ollin (http://chantiollinmx.wordpress.com/about/), un occupa con historias y habitantes peculiares, un ejemplo de resistencia y autogestión, conocimos un colectivo similar a un PreU/PreIcfes y otras organizaciones interesantes como Los Panchos y los occupa de la UNAM. ((Para más información sobre las organizaciones que visitamos recomiendo leer el primer enlace de esta entrada.))


Curso Popular Zapata Vive
Pese a ser una ciudad enorme, el metro da la ilusión de cercanía y comunica toda la ciudad sin mayores complicaciones, un sistema sencillo de utilizar e ideal para lxs visitantes. 


En la plaza Garibaldi
Y a las afueras de México queda uno de los lugares mas impresionantes que he visto: Teotihuacan, Ciudad de Dioses, con pirámides increíbles y llena de huellas, mitos e historias. Pasamos allí todo el día y casi no queríamos regresar de ese viaje al pasado.



El D.F puede ser un poco caótico y para muchos es más "el Defectuoso", pero yo fui afortunada de ver la cara más interesante de esta ciudad y de ser inspirada por las historias que pude conocer en los lugares que visité.


Oaxaca!

C.A.C.I.T.A.
De Mexico D.F. continuamos nuestro camino a Oaxaca. Allí nos esperaba Dracs de  C.A.S.I.T.A. (Centro Autónomo para la Creación Intercultural de Tecnologías Apropiadas, http://cacita.org.mx/) quien nos hospedó amablemente en la casa de CASITA, en San Pablo, muy cerca de Oaxaca. Dracs fue muy amable con nosotrxs, además de hospedarnos nos guió por la ciudad y nos mostró diferentes colectivos de tecnologías apropiadas, las cuales abundan por allí, hay mucha gente experimentando todo tipo de ideas como calentadores solares, atrapa grasas, hornos solares, etc, etc, la ecoaldea Tierra de Sol es un gran lugar para ver algunas de estas tecnologías en acción. ((Para más información sobre las organizaciones que visitamos recomiendo leer el primer enlace de esta entrada.))


Con Dracs en Tierra de sol


Demostración de Bicimaquinas
CASITA es un proyecto súper interesante, es un colectivo que implementa bicimaquinas y las pone al alcance de comunidades en busca de su autonomía. Tuvimos la oportunidad de acompañar a Dracs en una presentación de las bicimaquinas en San Lorenzo, también muy cerca de Oaxaca y fue súper chevere, hubo presentación de bailes típicos y otros proyectos del lugar. A los asistentes les interesaron mucho las bicimaquinas, todo el mundo quería probarlas. Es que son tantos los beneficios que tienen. Incluso al final nos ofrecieron tamales y fueron muy amables con nosotrxs. Mexicanos ♡.




Lavando nuestra ropita de manera alternativa

También conocimos el concurso/feria del rábano, el 23 de diciembre. La gente hace filas de varias cuadras para ver los estantes llenos de diseños hechos de rábano de todas las formas y tamaños, se ven todo tipo de escenas y de personajes increíblemente perfectos!! Se nota que la gente da lo mejor de sí para ganar el concurso. Es un día muy especial en Oaxaca, mucha música, juegos pirotécnicos y alegría, pese a lo tumultuoso que pueda llegar a ser. Me encantó presenciar algo tan local.

Disfruté muchisimo el Monte Albán, realmente se siente una atmósfera diferente ahí, me dejó la sensación de que la vida es muy pasajera y de lo relativo que es el tiempo, pues hace unos años sus habitantes vieron y se pensaron un mundo completamente diferente. Ahora, como me contó un guardia que me estuvo contando historias del lugar, al parecer los espíritus del pasado todavía lo visitan de vez en cuando para encontrar solo los vestigios de lo que fue su pasado, su mundo…. Fascinante. 




La noche del 24 la pasamos con la familia de Dracs, extrañaba a mi familia, especialmente a mi mamá, pero al mismo tiempo estaba feliz aprendiendo como celebran la navidad en otros lugares del mundo. Además la familia nos atendió como parte de ellxs, nos dieron deliciosa comida y disfrutaron nuestra demostración de música colombiana. Que bello!!!

Oaxaca se convirtió como en un ejemplo para mi. Ver tantas organizaciones luchando, transformando, haciendo cosas diferentes fue sencillamente inspirador. Gratitud infinita con Dracs por hacer de nuestros días en Oaxaca unos de los más productivos e inspiradores de mi vida. 



Un poco de playa y luego San Cris!!

De Oaxaca salimos para Puerto Escondido, después de todo eran vacaciones y había que aprovechar para conocer un poco más y cambiar el típico frío bogotano por un poco de calor. Estuvimos poco tiempo allí, lo necesario para disfrutar un poco del mar, de los paisajes, de la comida caribeña y recargar energías para la gran experiencia zapatista. 




Una de las cosas más interesantes de haber ido a Puerto Escondido fue la aventura en que se convirtió salir de allí para ir a San Cristobal. El único bus que nos llevaba era muy caro y además tenía un horario que no nos convenía, entonces decidimos irnos por partes e incluso probamos un poco de autostop sin tener éxito. El recorrido que hicimos -sugerido por un vendedor de artesanías que conocimos en el camping- fue el siguiente: Puerto Escondido - Pochutla - Huatulco - Salina Cruz - Juchitan - Arriaga - Tuxtla - San Cristóbal. Se puede decir que conocimos más. En el último trayecto nos dividimos. Kate y Nelson viajaron en una bodega de bus. Manu, Moli y yo fuimos menos aventureros y decidimos esperar a la mañana siguiente para tomar el bus. El viaje fue de un día.

Por fin llegamos a San Cris!!!. Fue muy complicado encontrar hotel para lxs cinco por lo turístico del lugar, así que terminamos lxs 5 en una habitación para 3 personas :) 

Mi primera impresión de San Cristobal no fue buena. Excesivamente turístico, no le cabía un turista más, los cafecitos, bares y restaurantes podrían ser perfectamente en Mexico o en Europa y una cantidad impresionante de indígenas vendiendo artesanías en la calle, dependiendo de sus ventas y viendo en lo que se transforma su entorno, en un lugar al que ellxs ya dificilmente encajan. 

Al día siguiente nos fuimos a un caracol zapatista para pasar el 31. Historia que les contaré en la siguiente entrada, así como también la experiencia de la escuelita zapatista. 

Por ahora, les cuento que mi impresión de San Cristobal cambió a nuestro regreso cuando conocimos a "Otros mundos" un colectivo liderado por dos chicas que estudiaron algo similar a "agroecología" y que llevan a cabo diferentes proyectos en las comunidades de la zona sobre tecnologías alternativas, agroecología, autonomía, entre otros. Sencillamente me encantó el proyecto y decidí que en algún momento de mi vida tengo que ir a aprender y trabajar con ellas. También, buscando conocer  a la gente del "Jaguar de Madera" otra organización que nos habían recomendado, conocimos a un chico que nos estuvo platicando de las bicimaquinas y otros proyectos alternativos en la zona, además de ser un apasionado de las bicicletas. Cada vez que conocía más proyectos, lamentaba inmensamente no poder quedarme más tiempo en México. 




De ahí regresamos al D.F. y luego a nuestro país, completamente renovados, inspirados y antojados de seguir construyendo "un mundo donde quepan muchos mundos".